Mostrando entradas con la etiqueta derechos humanos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta derechos humanos. Mostrar todas las entradas

2 de enero de 2010

Albinos


Hace unos días conocí a Moszy , protagonista de una noticia en el telediario. Es un chico de 18 años, que llegó en patera a Tenerife y ha pedido asilo político, afirmando que en su país es perseguido porque su cuerpo es codiciado para utilizarlo en rituales de brujería.
Llega, no obstante, con el temor de la muerte de su hermano también albino, que sigue en su país de origen.

Este caso no es aislado. En muchos países de África los albinos (los que sufren de albinia según ellos mismos, porque para ellos es una maldición) son perseguidos, bien por codicia, bien por desprecio.

"Uno de los albinos africanos más famosos es el cantante de pop Salif Keita, de Mali. Al nacer fue repudiado por su familia, ya que en su cultura el albinismo augura mala suerte. Hoy en día, su piel blanquísima y su fama de "voz de oro de África" son únicas. En otras culturas se cree que el
albinismo produce esterilidad o que la persona afectada ha sido castigada por poderes oscuros." dice Nomasonto Mazibuko, fundadora de la asociación de albinismo de Ciudad del Cabo. "Los principales factores del albinismo son psicosociales. Hay prejuicios contra todo el que es diferente, y es especialmente duro en las naciones donde la mayoría de la población es de piel oscura", subrayan los organizadores de un seminario sobre albinismo que se celebró recientemente en Johannesburgo.

No debe ser nada fácil evitar llamar la atención cuando las personas que te rodean tienen la piel tan oscura.

Me vino a la mente una horas después Nfumu-Ngui, al que rebautizaron como Copito de Nieve, ese gorila al que todos queríamos ver de niños y que casi siempre estaba de mal humor tras el cristal de su jaula.
Me llamó la atención el contraste del valor de lo distinto, en algunos casos tan positivo y en otros tan negativo. A veces te da la fama, incluso la supervivencia (como a Copito, pues quizá su cabeza estaría ahora disecada en el salón de algún sinvergüenza de no ser albino) y otras veces supone la exclusión social, el odio, o la muerte.